Tal y como expone el INE, el dato del IPC se mantiene estable influenciado por los alimentos y bebidas no alcohólicas, que disminuyen sus precios más que el año anterior, y la electricidad, que sube con menos intensidad que en agosto del año pasado.

En el lado contrario, los carburantes, cuyos precios descienden menos que en agosto de 2024.
La tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) aumenta una décima, hasta el 2,4%.
Tras el dato del IPC, el Gobierno afirma, según fuentes del Ministerio de Economía, que “la estabilidad de los precios y las subidas de los salarios están permitiendo a las familias recuperar de forma progresiva su poder adquisitivo”.