La economía francesa mantiene la senda de contención de precios en un contexto de incertidumbre en la eurozona. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (Insee), la inflación armonizada descendió al 0,8% en agosto, frente al 0,9% del mes anterior. El dato nacional, utilizado como referencia interna, marcó igualmente una desaceleración, pasando del 1% al 0,9%.
La tendencia confirma que Francia encadena siete meses seguidos con la inflación por debajo del 1%, un hecho que contrasta con el objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo (BCE) para la eurozona.
Sectores que impulsan la moderación de precios
El análisis por componentes muestra dinámicas diferenciadas. Los precios de la energía bajaron un 6,2% interanual, después de caer un 7,2% en julio. Esta evolución sigue siendo el principal factor de alivio para los hogares y empresas, aunque refleja también la volatilidad del mercado energético.
La energía sigue siendo el motor principal de la moderación inflacionaria en Francia
Por su parte, los servicios registraron un encarecimiento del 2,1%, cuatro décimas menos que en julio, lo que contribuyó a frenar la presión inflacionista. En contraste, los alimentos frescos mostraron un repunte del 1,7%, una décima más que el mes anterior, evidenciando la persistencia de tensiones en este segmento.
Evolución de los principales indicadores
Concepto | Julio 2025 | Agosto 2025 |
---|---|---|
Inflación armonizada (IPCH) | 0,9% | 0,8% |
Inflación nacional (IPC) | 1,0% | 0,9% |
Energía | -7,2% | -6,2% |
Servicios | 2,5% | 2,1% |
Alimentos frescos | 1,6% | 1,7% |
Expectativas en la eurozona
La atención de los mercados y del BCE está puesta ahora en el dato adelantado de inflación de la zona euro, que Eurostat publicará el martes 2 de septiembre. En julio, la inflación se mantuvo estable en el 2%, en línea con el objetivo de la institución monetaria.
El BCE sigue de cerca la convergencia de la inflación europea hacia el 2%
Si bien Francia se desmarca con tasas significativamente más bajas, el conjunto de la eurozona marca el ritmo de las decisiones de política monetaria. Una lectura estable en el 2% reforzaría la idea de mantener los tipos de interés en niveles actuales, tras meses de ajustes.
La evolución de la inflación francesa ofrece cierto alivio a consumidores y empresas, especialmente por la caída de la energía, pero mantiene interrogantes en torno al comportamiento de los alimentos y la capacidad de la eurozona para sostener una inflación cercana al objetivo del BCE. El dato del martes será clave para definir el pulso económico del otoño.