En concreto, en el mes de marzo el coste de la energía se disparó un 12,5% anual, mientras que el precio de los alimentos se encareció un 2,7% respecto del mismo mes del año anterior, recoge Europa Press.
De este modo, la tasa de inflación subyacente, que descuenta el impacto de la volatilidad de la energía y de los alimentos, subió en marzo al 2,6% anual, una décima por encima del dato de febrero.
En la comparación intermensual, en el mes de marzo la inflación se aceleró al 0,9%, el triple que la subida observada en febrero, con un encarecimiento mensual del 10,9% de la energía, mientras que el precio de los alimentos se mantuvo estable.
En su reunión del pasado 18 de marzo, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener estables los tipos de interés en un rango objetivo del 3,50% al 3,75%.







