La guerra contra Irán ya cuesta 25.300 millones de dólares a los contribuyentes de EEUU

El contador Iran War Cost Tracker eleva a más de 25.300 millones de dólares el gasto asumido por los contribuyentes estadounidenses desde el inicio de la ofensiva del 28 de febrero.

Gasto en defensa de EEUU
Gasto en defensa de EEUU

La guerra contra Irán ha costado ya más de 25.300 millones de dólares a los contribuyentes de EEUU, según el sitio Iran War Cost Tracker, un contador en tiempo real que toma como base los 11.300 millones de dólares comunicados por el Pentágono al Congreso para los seis primeros días de operaciones y añade después 1.000 millones de dólares diarios. El propio proyecto advierte de que se trata de una estimación conservadora y remite a análisis independientes que apuntan a un coste real potencialmente superior.

El conflicto estalló el 28 de febrero de 2026, cuando EEUU e Israel lanzaron una operación militar a gran escala contra Irán, un episodio que el Council on Foreign Relations sitúa como el arranque formal de la guerra regional en curso. Desde entonces, la escalada ha afectado a infraestructuras militares, energéticas y civiles en varios países de Oriente Próximo.

El cálculo del contador encaja con la cronología del conflicto: desde el 28 de febrero hasta este 20 de marzo de 2026 han transcurrido 20 días, por lo que a los 11.300 millones de dólares iniciales se suman 14.000 millones de dólares por los catorce días posteriores al sexto día de guerra, lo que lleva la factura estimada a 25.300 millones de dólares.

El contador no es una fuente oficial del Gobierno de EEUU, pero utiliza como punto de partida una cifra atribuida al Pentágono y citada también por otros análisis y medios internacionales

Antes de entrar en el detalle del coste, el contexto es clave: el rastreador del CFR señala que la ofensiva comenzó con ataques coordinados de EEUU e Israel sobre territorio iraní, seguidos por represalias iraníes sobre bases, instalaciones energéticas y otros objetivos en la región. Esa extensión geográfica y militar ayuda a explicar por qué el debate en Washington ha girado ya desde el coste diario de la campaña hacia nuevas peticiones de financiación adicional.

Cómo se calcula la factura de la guerra

La metodología expuesta por Iran War Cost Tracker parte de una cifra concreta: 11.300 millones de dólares para los seis primeros días de la guerra. A partir de ahí, el sitio añade una tasa de 1.000 millones de dólares al día como gasto continuado. En sus notas metodológicas, el proyecto sostiene que la cifra puede quedarse corta porque no incluye por completo reposición de arsenales, costes logísticos de largo plazo u otros impactos presupuestarios indirectos.

Un análisis citado por el propio rastreador y difundido por CSIS coincide en que el Departamento de Defensa trasladó al Congreso ese coste de 11.300 millones de dólares en el sexto día del conflicto. La misma fuente planteó después una actualización hasta 16.500 millones de dólares en el día 12, lo que respalda la idea de que el gasto operativo siguió creciendo con rapidez tras la fase inicial.

Concepto Importe en dólares A qué corresponde
Coste inicial comunicado 11.300 millones Gasto de los 6 primeros días de guerra
Ritmo diario posterior 1.000 millones al día Estimación diaria continuada usada por el tracker
Días transcurridos tras el día 6 14 días Periodo entre el 6 de marzo y el 20 de marzo de 2026
Coste añadido estimado 14.000 millones Suma del ritmo diario durante esos 14 días
Coste total estimado 25.300 millones Factura acumulada para los contribuyentes de EEUU

La cifra de 25.300 millones de dólares sale de sumar el coste inicial atribuido al Pentágono y catorce jornadas adicionales a razón de 1.000 millones de dólares por día

El debate en Washington ya va más allá del contador

La presión presupuestaria no se limita al gasto ya ejecutado. Este mismo 19 de marzo, varios medios informaron de que el Pentágono prepara una solicitud adicional de financiación para sostener la campaña y reponer arsenales, con cifras que en algunas informaciones ascienden a 200.000 millones de dólares. Esa petición todavía debe pasar por el Congreso, pero muestra que la discusión política en EEUU ya no gira solo en torno a cuánto ha costado la guerra, sino a cuánto más puede llegar a costar.

En paralelo, otros análisis independientes sostienen que la factura real puede ser bastante más elevada que la reflejada por el contador. El proyecto remite, entre otras fuentes, al Penn Wharton Budget Model, que ha planteado rangos mucho más amplios para el coste directo y el impacto económico agregado del conflicto.

Una guerra con impacto regional y económico

Más allá del coste fiscal para EEUU, el conflicto ha derivado en una guerra regional con repercusiones humanitarias y energéticas. El CFR señala que la guerra ha provocado miles de muertos, ataques sobre instalaciones civiles y una fuerte perturbación en torno al estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo.

The Guardian, en un análisis publicado el 19 de marzo, situó el coste de la guerra para EEUU en 12.700 millones de dólares en sus seis primeros días y advirtió de que la cifra podía superar poco después los 18.000 millones de dólares, al tiempo que subrayaba la rapidez con la que se estaban consumiendo misiles, interceptores y otras municiones de alto valor.

La factura para los contribuyentes de EEUU se ha convertido en una de las variables centrales del conflicto, junto al impacto sobre los mercados energéticos y la estabilidad de Oriente Próximo

Con ese telón de fondo, el umbral de 25.300 millones de dólares marca un nuevo salto en el coste político y económico de la ofensiva sobre Irán, aunque todo apunta a que la cifra seguirá aumentando mientras continúen las operaciones militares y Washington siga financiando una campaña sin fecha clara de cierre.

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