La Eurocámara pide que los gobiernos no impidan a las compañías el cierre de centrales contaminantes

Central térmica de Aboño
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La Comisión de Energía del Parlamento Europeo ha respaldado este miércoles una serie de propuestas para reformar el mercado eléctrico encaminadas a endurecer las normas para las fuentes de energía contaminantes y a apoyar a los pequeños productores de energías renovables. Entre las medidas aprobadas por el comité, que se someterán próximamente a la votación del pleno de la Eurocámara, se establece que los gobiernos no podrán intervenir para mantener abiertas las plantas de energía contaminantes si las compañías quieren cerrarlas.

La norma apoyada por los eurodiputados de la Comisión de Energía chocaría con el decreto activado el pasado mes de noviembre por el Ministerio de Energía, que busca poner más trabas al cierre de plantas eléctricas. “Se denegará el cierre de una instalación cuando amenace a la seguridad de suministro eléctrico o a la seguridad del abastecimiento de materias primas, así como cuando suponga efectos desfavorables en los precios de la electricidad, en la competencia en el mercado eléctrico y en el cumplimiento de los objetivos en la planificación de energía y clima vigente”, recoge el documento del Departamento que dirige Álvaro Nadal.

El decreto escondería un intento del Gobierno de proteger a las centrales de carbón, pues llegó apenas tres semanas después de que Iberdrola anunciara su intención de clausurar las dos plantas de este combustible fósil que aún mantiene en España, en Lada (Asturias) y Velilla (Palencia). Además, Nadal ha asegurado en varias ocasiones que el cierre de las centrales de carbón subiría un 15% el precios de la electricidad en los momentos de repunte.

Por otro lado, la Comisión de Energía de la Eurocámara ha votado a favor de restringir las subvenciones a las plantas de carbón, gas y nucleares mediante los llamados mecanismos de capacidad. A través de estos mecanismos, que buscan asegurar el suministro eléctrico en casos excepcionales, los Estados miembros pagan a ciertas instalaciones una cantidad de dinero para que estén paradas.

El comité ha respaldado que solamente se permitan estos mecanismos como último recurso y que están estrictamente regulados. En este sentido, se exigirá a los países que, en caso de problemas de seguridad energética, se aborden las deficiencias con el aumento de energías renovables, eficiencia energética y el recurso a las interconexiones. Además, se pondrá fin a los pagos por el mecanismo de capacidad a plantas que emitan más de 550 gramos de dióxido de carbono por kilovatio hora, lo que dejaría fuera a las térmicas de carbón.

Según Greenpeace, que ha celebrado la decisión de los eurodiputados de la Comisión de Energía, España es el país que más tipos de mecanismos por capacidad ha otorgado, hasta cuatro diferentes. El pasado mes de noviembre, la Comisión Europea inició una investigación sobre más de 440 millones pagados a las eléctricas para subvencionar las centrales de carbón con estos mecanismos.

La organización ecologista asegura en un comunicado que España “no tiene ningún riesgo en la seguridad de suministro”, pues tiene “prácticamente un 30% de sobrecapacidad instalada”. Las subvenciones no solo distorsionan el precio real de la electricidad si no que en la mayoría de los casos van destinadas a centrales que permanecen paradas por no ser necesarias para el suministro”, añade.

Las propuestas aprobadas este miércoles por los eurodiputados de la Comisión de Energía son parte del llamado paquete de Energía Limpia. Una vez que el borrador sea votado por el pleno de la Eurocámara, se comenzarán las negociaciones con los ministros del ramo de la UE.