La economía mundial logrará esquivar la recesión por el coronavirus… de momento

Imagen de un hombre con una marcarilla en medio del brote del coronavirus en China
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Tras unas semanas de relativa calma, la propagación del coronavirus fuera de China ha sembrado el pánico en los mercados mundiales, ante el temor de un descarrilamiento de la economía. No obstante, los analistas consideran que, pese a que evidentemente habrá un impacto en la actividad, en general las principales economías lograrán salir del bache sin excesivas magulladuras, con algunas excepciones.

“El año había comenzado con signos que apuntaban hacia un crecimiento global más estable”, se lamenta Craig Burelle, analista de Loomis Sayles (gestora de Natixis IM), pero “el estallido del coronavirus en China ha complicado las perspectivas”. No obstante, “ese impacto debería ser, en principio, temporal”. “No creemos que el virus vaya a descarrilar completamente el crecimiento global en 2020”.

En lo que respecta a la eurozona, Burelle comenta que su crecimiento “se está debilitando” y que “los datos de actividad manufacturera están siendo especialmente débiles”, por lo que indica que, “depende de una mejoría en el comercio global para recuperarse”.

Ayer mismo, los expertos de Bank of America recortaron a la mitad las previsiones de crecimiento para la zona del euro hasta el 0,6%, una caída que puede ser mayor si la crisis no se soluciona antes del verano.

El banco de inversión estadounidense piensa que el coronavirus supondrá una “pérdida permanente de actividad” hasta el punto de que anticipa un crecimiento “próximo a cero” durante el primer semestre, aunque habrá una recuperación en la segunda mitad del año siempre que la crisis “se resuelva a finales de la primavera”.

Así el panorama, Bank of America espera que la economía de Alemania crezca un ligero 0,1%, frente al 0,5% estimado antes. De tres décimas será el impacto para Francia, cuya previsión pasa del 1,2% al 0,8%, y de dos para España, del 1,6% al 1,4% de crecimiento previsto.

Italia es el más perjudicado según las estimaciones de estos expertos. La proyección de crecimiento pasa de una expansión estimada del 0,3% hasta una caída del -0,2%.

En el caso de Italia “parecía probable una recesión incluso antes de este nuevo shock”, consideran los analistas de ABN Amro Aline Schuiling y Nick Kounis en un informe. “La economía de Italia ya estaba en mal estado antes de que el coronavirus golpeara la parte norte del país” y la situación podría empeorar teniendo en cuenta que “Lombardía representa alrededor del 21% del PIB italiano, y el Véneto alrededor del 9%”.

La mayor economía del mundo, la estadounidense, también acusará el golpe pero son llegar en ningún caso a la contracción. Así lo considera al menos Burelle, que sí anticipa una “cierta desaceleración” debido a que “el crecimiento debería debilitarse hasta un 1,9% en 2020 y el 1,8% en 2021”. “No anticipamos una recesión, ya que la Fase 1 del acuerdo comercial con China ha permitido reducir por el momento la tensión en este ámbito”, señala el experto de Natixis.

En relación al epicentro del brote–China-, Burelle señala que el estallido del coronavirus ha provocado un shock económico “justo cuando los datos empezaban a mostrar cierta recuperación gracias a la tregua comercial”, por lo que “la epidemia infligirá probablemente un daño económico en China y sus países vecinos”. Para aliviar el impacto económico, Burelle defiende que “el Gobierno debería ayudar” pero advierte que “es improbable que compense completamente la debilidad económica provocada”.

“Si bien el crecimiento del PIB chino se verá deprimido en el primer trimestre de este año, seguimos apostando por un rebote en forma de V”, abunda por su parte Daniel Morris, estratega principal de inversiones de BNP Paribas AM. “No obstante, existe el riesgo de que tenga más forma de U, algo que los mercados no han valorado en la actualidad”.

“El factor determinante será si Beijing cree que su objetivo de duplicar el PIB para el año 2020 (lo que implica una tasa de crecimiento real anual del 6% este año) debe cumplirse a toda costa”, explica Morris. “Si decide relajar esta ambición, el crecimiento será menor”.

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