“Cumplido el primer aniversario de nuestra peor tragedia, he decidido hacer un balance más personal”, ha afirmado el presidente de la Generalitat, quien ha arrancado su comparecencia desvelando que ha hablado con Felipe VI para agradecerle “su apoyo y su fuerza” con la región valenciana.
Mazón ha manifestado que durante todos estos meses, y “ante una situación tan grave”, había decidido que “hablar de mi situación personal o de mi futuro político me parecía una frivolidad”. “Ese desgaste lo asumí desde el principio”, ha dicho, antes de avanzar que “hoy he venido a hablar de las secuelas emocionales de la riada”. “Hoy es el primer día, como excepción, que haré referencia a mi persona”.
El jefe del Ejecutivo valenciano ha reconocido varios errores. Entre ellos, “mantener mi agenda ese día”, en alusión al 29 de octubre del año pasado, cuando, a pesar de las alertas y las noticias sobre el temporal, mantuvo una comida con la periodista Maribel Vilaplana. También no pedir la declaración de emergencia nacional “porque, según el propio Gobierno, no iba a traer más efectivos”. “La realidad es que los días posteriores descubrimos que nos quisieron dejar solos por estrategia política. El presidente de mi partido me lo consejo y tenía razón”.
Según Mazón, “era inimaginable que en unas horas el Poyo pasara de estar seco a una trampa mortal” y “debí haber tenido la visión política de cancelar mi agenda”. “Con ello”, ha continuado, “permitir que se instalara en el imaginario social la idea de un presidente ajeno a la emergencia”.
“Sé que cometí errores, lo reconozco y voy a vivir con ellos toda mi vida. He pedido perdón, pero ninguno fue por cálculo político o por mala fe”, ha asegurado. “No supimos que había fallecidos hasta la madrugada del 30%, ha llegado a decir.
Víctima de una campaña “brutal” en su contra
El aún presidente de la Generalitat se ha presentado como una víctima de una campaña “brutal” en su contra este último año. “Algunos han intentado convertir en deporte nacional el llamarme ‘asesino’” y “para ello no han escatimado en mentiras ni en presupuesto”, ha denunciado el popular. “Y todo ello”, ha manifestado, “para tener una excusa y tapar los enormes fallos que esa tarde tuvieron las agencias del Gobierno” y “ofrecer la peor cara de un ‘adn’ ya conocido en la izquierda: aprovechar la muerte para hacer política”.
“Sé que el ruido que hay alrededor de mi personal es la excusa perfecta para ocultar la asunción de responsabilidades del Gobierno, tanto en la información errónea que trasladaron el 29 de octubre, como en el retraso en la ayuda” o en la “pésima labor de reconstrucción”, ha lamentado.
“Ya no puedo más”
“Ya no puedo más”, ha llegado a decir Mazón, quien ha recalcado que “por voluntad personal habría dimitido hace tiempo porque ha habido momentos insoportables” para él y para su familia.
El jefe del Ejecutivo autonómica se ha mostrado seguro de que “el futuro presidente será capaz de continuar con la reconstruir y quizás mi marcha haga que se enfoque esta tragedia con la objetividad que requiere”. “El Gobierno, son su presidente a la cabeza, ha negado herramientas en la reconstrucción solo para dañarnos políticamente, ha querido usar a las víctimas como ariete y ni pidiendo ayuda o recursos, nos lo dieron”, ha reiterado en sus críticas a La Moncloa.
Deja en manos de PP y Vox designar a su sucesor
Respecto a su sucesor, ha dejado esta cuestión en manos de PP y Vox, que ahora tendrán que ponerse de acuerdo en quién tomará las riendas de la Generalitat. “Alguien que con la mayoría que claramente votaron los valencianos complete y consolide este nuevo tiempo”, ha afirmado, tras lo que ha apelado “a la responsabilidad de esa mayoría” para elegir un nuevo presidente del Ejecutivo valenciano.
Mazón sigue en funciones hasta la elección de su sucesor
Carlos Mazón no dejará la Generalitat inmediatamente. Seguirá en el cargo en funciones hasta la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de su sucesor. Para esto, primero debe formalizarse la dimisión de Mazón, detallan fuentes del Gobierno valenciano. Tras esto, se activará de forma automática un plazo de 12 días en Les Corts para presentar candidaturas para la Presidencia de la Generalitat.
Posteriormente, se abrirá un plazo de tres a siete días para fijar la celebración del pleno de investidura del futuro presidente autonómico.
Si transcurrido el plazo de dos meses desde la primera votación de investidura, o en el caso de que no hubiese un candidato a la Presidencia en el plazo legal establecido, se disolverán Les Corts y habría elecciones autonómicas.





