El índice general se situó en 88,1 puntos, frente a los 88,4 de octubre. Aunque las empresas perciben la coyuntura actual algo mejor —el indicador sube a 85,6 desde los 85,3 puntos, su nivel más alto desde julio—, las expectativas de negocio para los próximos seis meses retroceden y caen hasta 90,6 puntos, desde los 91,6 del mes anterior, cuando alcanzaron máximos desde febrero de 2022.
“El sentimiento entre las empresas alemanas se ha deteriorado. Tienen poca fe en que vaya a producirse una recuperación a corto plazo”, resumió Clemens Fuest, presidente del Instituto Ifo, a partir de unas 9.000 respuestas recabadas en los sectores manufacturero, servicios, comercio y construcción.
Por ramas de actividad, la industria manufacturera empeoró su clima empresarial debido a la caída de las expectativas, pese a una ligera mejora en la evaluación de la situación actual. En los servicios, el indicador volvió a repuntar: las compañías perciben un entorno algo más favorable, aunque miran al futuro con más cautela.
En el comercio, la confianza cayó en ambos componentes —situación actual y expectativas—, con un descenso más acusado entre los minoristas, decepcionados por el inicio de la campaña navideña.
Por último, en la construcción, el índice retrocedió pese a que la coyuntura actual muestra cierta mejoría. Las perspectivas para los próximos meses siguen ensombrecidas por la débil demanda, que continúa siendo un freno decisivo para el sector.





