La CNMV ve “muy compleja” la vuelta de Pescanova a cotización en Bolsa

Pescanova

El regreso de Pescanova a negociación en Bolsa, donde está suspendida desde el año 2013, está hoy un paso más lejos. El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), órgano que en última instancia debería aprobar la esperada vuelta de la gallega, ha reconocido este martes que es “muy compleja”.

“La verdad… yo tengo dudas”. Así ha explicado Sebastián Albella su postura sobre el posible regreso de Pescanova al parqué que en los últimos días se ha jaleado en distintos foros. En este sentido el presidente de la CNMV considera que el regreso a cotización de una compañía que ya no es la gigante pesquera que en su momento fue, sino únicamente la tenedora de menos de un 2% del capital de la sociedad heredera de este negocio, hace que la situación sea “muy extrema”.

En línea con este discurso, ha defendido que las posibilidades de que se presenten situaciones de información asimétrica se disparan en una compañía con estas características. Es así que ha defendido que “la exclusión de estas compañías sería la situación más natural”, en alusión a la eventual aparición de un caballero blanco que se hiciese con el 100% de la depreciada y vaciada compañía, según ha explicado en el marco de un desayuno informativo organizado este martes en Madrid por Europa Press.

A pesar de las muchas dificultades que encuentra en que sea Pescanova la que regrese a Bolsa en lugar de ceder el testigo a Nueva Pescanova, en caso de que los antiguos bancos acreedores de la pesquera gallega y ahora accionistas de control estuvieran interesados en esta vía, ha informado de novedades en el caso. “En menos de dos meses”, ha prometido, saldrá a la luz información sobre las últimas transacciones celebradas con títulos de la antigua cabecera del grupo.

Los Carceller, clave inesperada en el posible regreso a cotización

El presidente de la CNMV ha destacado que “habrá información completa” que permita el establecimiento de una “referencia” para posibles transacciones futuras así como para una eventual aunque “muy compleja” vuelta a negociación bursátil. En este sentido, todo apunta a que el organismo supervisor habría requerido a los Carceller las cifras de la operación mediante la que orquestaron su salida de la compañía a través de la venta de su participación al fondo Broadbill, que se ha vuelto clave en la lucha de poderes desatada en el seno de la gallega.