La brecha salarial se ceba con las trabajadoras de la banca y los seguros

Ana Botín, presidenta de Banco Santander

Ana Botín, presidenta de Banco Santander.

La brecha salarial se ceba con las trabajadoras de las entidades financieras y aseguradoras, que llegan a cobrar más de 16.000 euros menos que los hombres. Así lo refleja un informe de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) sobre las desigualdades salariales de cara al Día Internacional de la Mujer el próximo 8 de marzo.

Ambos sectores, el de la banca y los seguros, afirma Gestha, “siguen siendo los sectores que presentan una mayor brecha salarial en España”. Hasta 16.070 euros separan el salario medio de una mujer con el de un hombre por el mismo trabajo. Por detrás, según el Informe ‘Brecha salarial y techo de cristal’ de los Técnicos de Hacienda, estaría el sector de la información y las comunicaciones. Sus trabajadoras cobran unos 8.144 euros menos. Por su parte, en tercer puesto del ranking, se sitúa el sector de Servicios a las empresas. Las diferencias de los sueldos son de 6.515 euros.

Respecto a salarios medios, el agrícola repite un año más como el sector en el que menos ganan las mujeres. Apenas superan los 6.100 euros y la mayor brecha salarial en términos porcentuales.

En líneas generales, Gestha destaca que la brecha salarial se ha reducido en 355 euros durante 2020, un 7,2%, a pesar de que los efectos de la pandemia en el trabajo afectaron más a las mujeres que a los hombres durante el último año. Así, las mujeres aún cobran 4.593 euros menos que los hombres.

El aumento del salario mínimo (SMI) ha mejorado “notablemente”, señalan los técnicos, el ritmo para acabar con estas desigualdades, aunque aún se precisarían otros 74 años para cerrar la brecha.

Ante estos datos, Gestha reitera la necesidad de alcanzar un Pacto de Estado para “acabar con las principales causas de la desigualdad económica y social, agotar la brecha salarial y romper el techo de cristal a través de una promoción profesional más igualitaria”. En este sentido, plantea medidas como proseguir con el aumento del número de plazas tanto en las escuelas públicas infantiles de 0 a 3 años, como en los centros especializados para la atención y el cuidado de las personas mayores o dependientes.

“Las diferencias de sueldo”, apunta, “se agravan sobre todo en las edades en las que se concentra la maternidad y el cuidado de los ancianos”.