Durante este periodo, el diferencial entre ambos salarios —que superaba los 8.000 euros en 2018— se ha reducido a poco más de 400 euros, como consecuencia de las políticas salariales aplicadas por el actual Gobierno. El SMI, en términos reales, ha pasado de unos 10.000 euros anuales a 13.370 euros, lo que supone un incremento del 26% en cinco años.
El salario modal cae mientras el SMI se dispara
A medida que el salario mínimo ha crecido, el sueldo más común ha retrocedido. En 2018, el salario modal representaba cerca de 18.000 euros anuales descontada la inflación; en 2023, apenas alcanza los 13.800 euros.
El Instituto Juan de Mariana advierte de que España no se ha vuelto más próspera, sino que la clase media ha perdido poder adquisitivo
“El resultado es una convergencia a la baja”, apunta el informe. En euros constantes, el diferencial entre el SMI y el salario más frecuente ha pasado de 6.800 euros a prácticamente la paridad. El instituto lo atribuye al estancamiento de la productividad y a un entorno de inflación elevada y escaso dinamismo económico, factores que “han erosionado la capacidad adquisitiva del tramo central de la población”.
El SMI supera el 60% del salario medio en la mayoría de provincias
Por territorios, el SMI equivale ya a más del 60% del salario medio en 42 de las 50 provincias españolas, y supera el 75% en 34 de ellas.
Las provincias más afectadas son Ávila (78,7%), Zamora (77,3%), Badajoz (75,8%), Murcia (75,7%) y Alicante (74,2%). En el caso de las pequeñas y medianas empresas, la incidencia es aún mayor: el SMI representa el 90,8% del sueldo medio en Ávila y el 85,4% en Alicante.
A nivel autonómico, Extremadura encabeza el ranking: el salario mínimo equivale allí al 72,8% del salario medio regional, seguida por Canarias (68,5%), Murcia (67,4%), Andalucía (66,5%) y Castilla y León (65,9%).
| Provincia | SMI sobre salario medio (%) | SMI sobre salario pyme (%) |
|---|---|---|
| Ávila | 78,7 | 90,8 |
| Zamora | 77,3 | 89,1 |
| Badajoz | 75,8 | 87,3 |
| Murcia | 75,7 | 86,7 |
| Alicante | 74,2 | 85,4 |
El IJM calcula hasta 270.000 empleos destruidos por las subidas
El Instituto sostiene que las sucesivas subidas del salario mínimo han tenido un impacto negativo sobre el empleo, especialmente en sectores intensivos en mano de obra como hostelería, comercio o servicios auxiliares.
El efecto acumulado entre 2019 y 2023 habría supuesto la pérdida de unos 210.000 empleos, que podría elevarse a 270.000 en 2024
Según sus estimaciones, solo en 2019 se destruyeron hasta 174.000 empleos, y el efecto acumulado alcanzaría los 210.000 entre 2019 y 2023. Para 2024, el instituto calcula una pérdida total de 270.000 puestos de trabajo.
El informe acusa además al Ejecutivo de “maquillaje estadístico” en las cifras de paro, al contabilizar como ocupados a fijos discontinuos no activos.
De palanca de mejora a “techo empobrecedor”
El IJM advierte de que el SMI ha pasado de ser una herramienta de progreso a un “techo empobrecedor”. A su juicio, cuando el salario mínimo se aproxima al sueldo más frecuente, se reducen los incentivos a la formación y la promoción laboral, se frena la movilidad social y se fomenta la economía informal.
“El camino no es subir por decreto, sino premiar la productividad y generar un entorno de rentas crecientes”, concluye el documento.
El debate sobre el salario mínimo se reaviva así en un contexto de inflación persistente y productividad estancada. Para el Instituto Juan de Mariana, España no afronta un problema de desigualdad, sino de empobrecimiento generalizado que amenaza con desdibujar a la clase media y tensionar el mercado laboral durante los próximos años.





