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La banca se vuelca en la deuda sostenible: la emisión duplica ya la cifra del total de 2020

Cambio climático

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Los bancos han emitido este año una cantidad récord de bonos en euros para financiar préstamos con fines medioambientales o sociales. Ayudados por la fuerte demanda de la inversión relacionada con los criterios ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza), estos bonos siguen ofreciendo a los bancos ventajas en los costes de financiación en el mercado primario, señalan los analistas de ING, que esperan que el próximo año la cifra alcance ya los 75.000 millones de euros.

El año 2021 ha sido testigo de un aumento increíble de la emisión de bonos relacionados con el ESG por parte de los bancos. Durante los primeros diez meses de 2021, las entidades emitieron 55.000 millones de euros en este tipo de deuda, duplicando la cifra de todo 2020, con una demanda especialmente fuerte en el segmento no garantizado.

Nuevo récord en 2022

Las perspectivas de los expertos del banco holandés para los mercados de crédito en 2022 muestran que la tendencia seguirá creciendo. “Esperamos que la oferta de bonos bancarios sostenibles en euros aumente de aproximadamente 60.000 millones de euros en 2021 a 75.000 millones de euros en 2022”, señalan en un informe.

“Aunque la prima que los bancos tienen que pagar frente a sus bonos en circulación se ha reducido en los últimos tres años, ya que los diferenciales de crédito se han comprimido más, los bancos siguen teniendo que pagar una prima menor si se financian con un bono sostenible que si lo hacen con bonos no sostenibles”, incluso a pesar del fuerte incremento de la oferta.

El precio más favorable de los bonos bancarios sostenibles en el mercado primario es un reflejo de la amplia base de inversores de bonos sostenibles que, además de los inversores tradicionales, también incluye a los inversores especializados en ESG.

“La evolución de la normativa, que empuja a los inversores a revelar sus esfuerzos en materia de ESG, como el reglamento de la UE sobre la divulgación de las finanzas sostenibles (SFDR), sólo ha servido para aumentar la demanda de activos relacionados con la ESG. Como consecuencia, los bonos bancarios sostenibles suelen estar más sobre suscritos en comparación con el tamaño de la emisión que los bonos bancarios no sostenibles”.