La banca se verá obligada a mantener elevados sus colchones contra los dudosos hasta 2022

Sede del Banco Central Europeo

Sede del Banco Central Europeo (BCE). Autor: BCE

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Las provisiones para insolvencias de los principales bancos europeos deberían registrar un descenso moderado en 2021, después de haber alcanzado un pico máximo en 2020 debido al covid-19. Sin embargo, de acuerdo con S&P Global, no es probable que caigan por debajo de los niveles anteriores a la pandemia antes de 2022.

Un factor clave que afectará a los niveles de provisiones a medida que las economías se recuperen será la retirada de los planes de apoyo gubernamental y bancario que sirvieron de puente para la liquidez a corto plazo de empresas y particulares afectados por la pandemia. A medida que se vayan retirando estas medidas, las entidades podrían enfrentarse a un aumento de los créditos dudosos.

La mayoría de los grandes bancos europeos deberían ser capaces de gestionar el deterioro de la calidad de los activos gracias a sus elevados colchones de capital, pero siguen existiendo diferencias regionales, señalan los analistas.

En 2020, 24 de los 25 mayores bancos europeos registraron un aumento interanual de las provisiones para insolvencias, y muchos duplicaron o incluso triplicaron sus reservas al prepararse para el impacto del covid-19, según los datos de S&P Global Market Intelligence.

El Banco Santander registró las mayores provisiones de la muestra, con 12.360 millones de euros, seguido por el británico HSBC Holdings, con 7.610 millones de euros, y el francés BNP Paribas, con 5.470 millones de euros. El sueco Svenska Handelsbanken fue el único banco que registró un descenso interanual en las provisiones para 2020, pero se espera que su coste de riesgo se duplique en 2021.

El apoyo fiscal proporcionado por los gobiernos ha durado más de lo esperado, lo que significa que la aparición de préstamos problemáticos, especialmente en el sector corporativo, se retrasará, según señala Osman Sattar, director del equipo de instituciones financieras de EMEA en S&P Global Ratings. Las moratorias de pago y otros planes de alivio se han ampliado en varios países europeos y esto oculta los problemas subyacentes de calidad de los activos, que se harán visibles una vez que terminen.

Es probable que el aumento de los préstamos problemáticos se materialice a finales de 2021 y en 2022, dijo Sattar.

Al evaluar el rendimiento de los 50 principales bancos de Europa, S&P Global Ratings estima que las provisiones para pérdidas crediticias de los bancos caerán a unos 123.000 millones de dólares en 2021, tras su pico de unos 135.000 millones de dólares en 2020. En 2022, las provisiones deberían caer a aproximadamente 88.000 millones de dólares, pero siguen estando muy por encima de las pérdidas crediticias reales de 54.000 millones de dólares contabilizadas en 2019, dijo.

Niveles de capital

No obstante, sobre el papel los mayores bancos europeos están bien posicionados para hacer frente al empeoramiento de la calidad de los activos. Su capitalización global aumentó en 2020, impulsada por las medidas de apoyo regulatorio, así como por la prohibición de facto de los dividendos impuesta por el BCE y los reguladores nacionales de toda Europa.

Siete de los 20 principales bancos europeos tenían ratios CET1 por encima del 15% en 2020, incluyendo Danske Bank, HSBC, Barclays, Lloyds Banking Group, NatWest Group, ING Groep y UniCredit, según datos de S&P Global Market Intelligence. Ocho tenían ratios superiores al 13% o al 14%, mientras que cuatro bancos (BNP Paribas, Banco Santander, BBVA, y Credit Suisse Group) registraron ratios inferiores al 13%. El francés Natixis fue el único con una ratio CET1 inferior al 12%.

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