La banca relaja los criterios de concesión de créditos a los hogares

Banco de Espana
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Los criterios de aprobación de préstamos se relajaron en España durante el primer trimestre de 2018 en los dos segmentos de financiación a los hogares, manteniéndose sin cambios en el de sociedades no financieras, de acuerdo con la Encuesta sobre préstamos bancarios que ha publicado hoy el Banco de España.

Mientras, en el conjunto de la unión monetaria (UEM) los criterios se suavizaron de forma generalizada, aunque con distinta intensidad por modalidades. En cuanto a las condiciones aplicadas a los créditos, se observó una relajación en todos los segmentos, tanto en España como en la UEM.

Para el segundo trimestre, las entidades españolas encuestadas “no anticipaban variaciones en los criterios de concesión de créditos” en ninguna de las modalidades, mientras que las de la UEM esperaban “una nueva expansión de la oferta”, muy leve en el caso de los préstamos a empresas, y algo más intensa en los dos segmentos de financiación a hogares.

Un análisis más detallado de las respuestas de las entidades españolas muestra que, dentro del segmento de crédito a empresas no financieras, los criterios de aprobación de préstamos permanecieron sin cambios en el primer trimestre de 2018, tanto en las operaciones con grandes empresas como en aquellas realizadas con pymes. Asimismo, el desglose por vencimiento evidencia esta misma evolución en todos los plazos.

Atendiendo a los factores que estarían detrás de este comportamiento, las mejores expectativas sobre la situación económica, tanto la general como la de sectores específicos, así como los menores riesgos percibidos sobre las garantías requeridas, habrían propiciado una cierta relajación, efecto que se habría visto compensado por unos mayores costes relacionados con el nivel de capital.

También los criterios de aprobación de las hipotecas volvieron a relajarse en cierta medida durante el primer trimestre de 2018. Los factores que habrían contribuido a esta evolución fueron el aumento de la competencia, las mejores perspectivas económicas —tanto generales como, en particular, en el mercado de la vivienda— y la mayor solvencia percibida de los prestatarios. Por su parte, las condiciones generales aplicadas en estos préstamos también se suavizaron de nuevo, debido fundamentalmente a los menores costes de financiación y a la mayor disponibilidad de fondos, así como al aumento de las presiones competitivas. Por último, el porcentaje de peticiones de fondos rechazadas habría vuelto a reducirse.

Lo mismo ocurre en los préstamos para consumo y otros fines, gracias al aumento de las presiones competitivas y de la mejora tanto de las perspectivas económicas generales como de la solvencia percibida de los prestatarios. Asimismo, las condiciones generales de este tipo de créditos se suavizaron de nuevo, como resultado de una mayor competencia y, en menor media, de los menores costes de financiación y la mayor disponibilidad de fondos. En cuanto al porcentaje de solicitudes de fondos denegadas, habría vuelto a reducirse durante los tres primeros meses de 2018.