La banca, obligada a las mayores provisiones desde la crisis financiera y sin ver la luz al final del túnel

Banco Central Europeo BCE
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Tras las cuentas de los gigantes de Wall Street, llega el turno de la gran banca europea de presentar sus resultados del cuarto trimestre de 2020. Unas cuentas que los expertos esperan que estén marcadas de nuevo por unas fuertes provisiones después de que la nueva ola de contagios esté obligando a nuevas restricciones que retrasarán aún más la recuperación económica.

Los diez mayores bancos de Europa probablemente reservaron 15.000 millones de dólares para créditos dudosos en el cuarto trimestre, según los analistas consultados por Bloomberg. De confirmase la cifra, el total del conjunto del año ascendería a 61.500 millones de dólares, el más alto desde 2012, en plena crisis financiera –fue el año del millonario rescate de Bankia, por ejemplo-.

“El sector provisionó lo que pudo”, señala a la agencia estadounidense Iacopo Dalu, analista de Janus Henderson. “La rentabilidad se reducirá durante más tiempo que en otras regiones porque no existe el nivel de ganancias para absorber el coste de los incumplimientos desde el principio”.

Debilitados por años de tipos negativos, los bancos europeos habían tenido una visión relativamente optimista de la pandemia cuando estalló hace ya casi un año, haciendo uso de la flexibilidad regulatoria para evitar grandes impactos iniciales mientras sus rivales estadounidenses rápidamente sumaban miles de millones en provisiones. Sin embargo, poco a poco han tenido que ir ampliando sus colchones, mientras los gigantes de Wall Street iban recuperando su beneficio.

A pesar de las provisiones récord, existen dudas de si serán suficientes para afrontar la crisis que todavía queda por delante. De hecho, en el tercer trimestre, las autoridades europeas afearon a los bancos que sus provisiones distaban de ser las más prudentes, ya que en el horizonte se presenta el fin de los avales públicos (como los del ICO en España), que podrían desencadenar una avalancha de impagos entre las empresas tocadas por la crisis.

De acuerdo con la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés), una quinta parte de los 587.00 millones de euros en crédito ‘congelado’ al cierre del tercer trimestre serían de ‘alto riesgo’.

Si bien la pandemia es diferente a las crisis económicas anteriores, las consecuencias de la crisis crediticia de 2008 sugieren que los bancos pueden tener que ver unas provisiones todavía elevadas durante varios años. También está la cuestión de si el covid-19 tendrá efectos más duraderos en la economía y el sistema financiero, o la recuperación será rápida gracias a las vacunas.

Eso, a su vez, podría afectar otro aspecto que los accionistas bancarios analizarán cuando comiencen a desglosarse los resultados, destaca Bloomberg: la perspectiva de dividendos y recompras de acciones. En diciembre, el Banco Central Europeo (BCE) levantó la prohibición que pesaba sobre los pagos, aunque instó a los bancos del continente a mantener los dividendos y las recompras de acciones a menos del 15% de las ganancias para 2019 y 2020, un límite más estricto que el establecido por el Banco de Inglaterra u otros reguladores.

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