La banca aprieta el acelerador de las emisiones de deuda antes de las subidas de tipos del BCE

BCE Banco Central Europeo

Sede del Banco Central Europeo (BCE)

A menos de una semana de que finalice febrero, los dos primeros meses de 2022 han visto una fuerte actividad en la emisión de deuda bancaria en la eurozona, especialmente en el segmento de cédulas hipotecarias o ‘covered bonds’. Los bancos del Viejo Continente se apresuran a colocar su deuda antes de que suban más las rentabilidades por la expectativa de subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE).

“Si bien febrero aún no ha llegado a su fin, este mes continúa confirmando el papel significativamente más fuerte de los ‘covered bonds’ en la actividad de financiación bancaria en comparación con el año pasado”, señalan los analistas de ING en un informe. En lo que va de mes, se han sacado al mercado más de 13.000 millones de euros en cédulas hipotecarias, frente a los 2.000 millones de euros de febrero del año pasado.

Esto significa que los bancos han emitido hasta ahora casi 42.000 millones de euros en ‘covered bonds’ denominados en euros, 26.000 millones de euros más que en los dos primeros meses del año pasado.

Algo menos boyante ha sido la oferta de bonos preferentes no garantizados, que aun así es  2.000 millones de euros superior a la del año pasado. Todo ello a pesar del notable descenso intermensual de casi 13.000 millones de euros en enero a menos de 2.000 millones de euros en febrero.

Si nos fijamos únicamente en la oferta de ‘covered bonds’, las emisiones en lo que va de año representan ya el 39% de la estimación de 105.000 millones de euros que ING contempla para el año, cuando todavía queda una semana para que acabe febrero. En los últimos diez años, la oferta en los dos primeros meses del año supuso el 30% del total, señalan los analistas. Sobre la base de la oferta de este año hasta la fecha, esa proporción equivaldría a 140.000 millones de euros en 2022. Sin embargo, “no es inédito ver una oferta relativamente fuerte en los dos primeros meses con respecto al resultado de todo el año”, cree ING.

Uno de los factores a tener en cuenta, de acuerdo con estos expertos, es el “contexto de inflación y expectativas de rendimiento más elevadas”, por lo que “tiene sentido que los emisores ‘adelanten’ la oferta”. “Esto es especialmente cierto en el caso de los emisores con periodos de reajuste de los tipos de interés a largo plazo en sus carteras de préstamos hipotecarios, para los que los márgenes de los tipos de interés pueden sufrir una mayor presión en el futuro si los rendimientos siguen subiendo”, explica ING.

Además, en junio de 2022 expirará el plazo favorable de -1% de los tipos de interés en el marco de las TLTRO-III, las subastas de liquidez del BCE. “Los emisores que necesiten refinanciar los reembolsos previstos pueden sentirse incentivados a hacerlo más pronto que tarde, dadas las inciertas circunstancias del mercado para el resto de este año (ya sea el nivel de rendimiento o las preocupaciones geopolíticas)”, concluyen los analistas.