La banca, ante la ‘misión imposible’ de atraer a los inversores sin rentabilidad ni dividendos

Banco Central Europeo BCE
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A diferencia de la anterior crisis, el sector financiero no solo no está en el origen sino que debe ser parte de la solución para una recuperación lo más rápida posible. Sin embargo, los bancos se han visto duramente castigados en bolsa desde el inicio de la pandemia y se encuentran con tremendas dificultades para frenar la sangría, lastrados por la escasa rentabilidad que le permite el escenario de tipos y la prohibición de los dividendos.

Los accionistas de los bancos han abandonado el sector en masa, señala Financial Times, con la pérdida de un tercio del valor en lo que va de año de media.

La primera razón es que la rentabilidad se ha visto permanentemente afectada por la política monetaria de tipos nulos y negativos. De acuerdo con datos de Citigroup, el banco medio europeo obtendrá un rendimiento sobre el capital tangible de apenas el 2% este año y el 5% el próximo, en comparación con más del 20% en el período previo a 2008. Incluso en EEUU, las proyecciones de ROTE para 2020-21 promedian solo el 10%.

La segunda preocupación de los inversores es que los beneficios distribuibles para los accionistas, a través de dividendos o recompras de acciones, se verán doblemente limitados, no sólo por una rentabilidad estructuralmente menor, sino también por los vetos del regulador. Tan extrema ha sido la protección de los balances de los bancos que las provisiones para pérdidas de préstamos casi récord tomadas por muchas entidades en el primer semestre del año aún no han mermado los enormes niveles de capital excedente. Según la FDIC, los bancos de EEUU en conjunto tienen ahora un exceso de capital por encima de los mínimos reglamentarios de 1,2 billones de dólares. En la eurozona la cifra es de 480.000 millones de euros, según el BCE.

Para 2020, los reguladores han suavizado las exigencias de capital, permitiendo que una parte de los colchones se utilice para absorber pérdidas. Pero también han restringido los pagos a los accionistas, lo que refleja la incertidumbre sobre las posibles deudas incobrables y la voluntad de que los bancos mantengan su capacidad de prestar. En julio, el BCE amplió la orientación anterior, pidiendo a los bancos que no paguen dividendos o recompren acciones hasta 2021, recuerda el diario británico.

Los bancos estadounidenses parten con ventaja frente a los europeos. Generalmente, balances más saludables y un mercado doméstico más rentable significa que son fundamentalmente más atractivos. Incluso después de la caída de este año, el mayor banco de EEUU, JP Morgan Chase, está valorado en más de 300.000 millones de dólares. En la eurozona la cifra más alta corresponde al francés BNP Paribas (46.000 millones de euros).

La valoración de JP Morgan equivale a 1,3 veces el valor contable de sus activos netos. La relación precio-valor contable de los mayores bancos europeos es inferior al 0,5.