El texto presupuestario, el mayor de la historia del país, ha salido adelante tras una jornada marcada por la tensión política y el contexto de seguridad, con interrupciones constantes por alertas de misiles.
El Gobierno de Netanyahu logra estabilidad parlamentaria al aprobar el mayor presupuesto de Israel en medio de críticas de la oposición
Antes de la votación final, el debate se ha prolongado durante más de 14 horas con maniobras de obstrucción parlamentaria por parte de la oposición. Además, las sirenas por posibles ataques con misiles iraníes obligaron a interrumpir la sesión en varias ocasiones.
Un presupuesto récord con fuerte gasto en defensa
El presupuesto aprobado asciende a 850.600 millones de shékels (235.340 millones de euros), lo que supone la mayor cifra registrada en Israel. Una parte destacada se destina al ámbito militar en un contexto de creciente inestabilidad regional.
El gasto en defensa marca un máximo histórico dentro de unas cuentas centradas en seguridad y compromisos a largo plazo
| Concepto | Importe en shékels | Importe en euros |
|---|---|---|
| Presupuesto total 2026 | 850.600 millones | 235.340 millones |
| Ministerio de Defensa | 142.000 millones | 39.300 millones |
| Gastos dependientes de ingresos | 22.000 millones | 6.087 millones |
| Compromisos a largo plazo | 82.200 millones | 22.387 millones |
El Ministerio de Defensa recibirá más de 39.300 millones de euros, consolidando el peso del gasto militar dentro de las cuentas públicas. A esto se suman partidas adicionales vinculadas a ingresos y compromisos plurianuales.
Choque político entre Gobierno y oposición
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, ha defendido el presupuesto como un plan que busca “combatir el coste de la vida y garantizar el bienestar”. En contraste, el líder de la oposición, Yair Lapid, ha calificado las cuentas como “el mayor robo en la historia del Estado”.
Lapid acusa al Ejecutivo de priorizar intereses políticos mientras el Gobierno defiende medidas contra el coste de la vida
Durante la tramitación final, las enmiendas incorporadas incluyeron la asignación de cientos de millones de shékels adicionales destinados a prioridades de partidos ultraortodoxos, lo que ha intensificado las críticas de la oposición.
Contexto de seguridad y presión política
La aprobación del presupuesto se ha producido en un contexto marcado por la escalada regional, con amenazas desde Irán y episodios de tensión que han impactado directamente en el funcionamiento del Parlamento.
El respaldo a las cuentas garantiza la continuidad del Ejecutivo de Netanyahu y aleja, al menos a corto plazo, el escenario de unas nuevas elecciones en Israel.
La aprobación de estas cuentas consolida al Gobierno en un momento crítico, pero mantiene abierto el debate sobre el equilibrio entre gasto social, seguridad y estabilidad política.







