“En relación con el incidente ocurrido poco después de la medianoche en la base de Akrotiri, la información recibida a través de diversos canales indica que se trató de un dron no tripulado, que causó daños limitados”, ha informado su portavoz, Konstantinos Letymbiotis, en redes sociales, recoge Europa Press.
El Gobierno chipriota ha confirmado que “inmediatamente” después del suceso, las autoridades “activaron los protocolos de seguridad prescritos y están siguiendo de cerca la situación, en coordinación continua con el Gobierno de Reino Unido y la administración de las bases británicas”.
Letymbiotis ha señalado que el Consejo de Seguridad Nacional del país “permanece en sesión continua bajo la Presidencia” de Nikos Christodoulides, quien ha mantenido este domingo una conversación telefónica con el primer ministro británico, Keir Starmer. Sus palabras llegan además horas después de que cuestionase los comentarios de Healey, asegurando que “no hay indicio alguno de que haya ocurrido amenaza alguna para el país”.
Por su parte, el presidente de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, Tufan Erhürman, fue más allá, advirtiendo de que “es extremadamente arriesgado hacer una declaración sin confirmar completamente ninguna noticia”. “La información de más alto nivel confirmada por nuestras autoridades militares es que la noticia de que dos misiles fueron lanzados desde Irán no es cierta”, aseguró también en X.
El secretario de Defensa británico ha denunciado en una entrevista concedida a la cadena de televisión Sky News, según la agencia española, que el Ejército de su país ha identificado dos misiles iraníes disparados “en dirección” a sus bases en Chipre, lo que habría tenido lugar alrededor de la medianoche (23.00 horas en España peninsular y Baleares).
Healey ha descartado en un primer momento que fuese un ataque intencional contra sus instalaciones en la isla, lo que ha considerado como muestra de la represalia “indiscriminada” de Teherán por los ataques de EEUU e Israel que comenzaron este sábado y que costaron la vida al líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei.
Este mismo domingo, Starmer, ha anunciado que Londres ha accedido a la petición de Washington para el empleo de bases británicas para atacar y degradar los sistemas de lanzamiento de misiles del país centroasiático.






