La nueva escalada verbal llega en paralelo a las conversaciones directas entre Washington y Teherán en Islamabad, en un contexto de alto el fuego frágil y con el control del estrecho convertido en uno de los puntos centrales de la negociación entre ambas partes.
La amenaza iraní sobre el paso militar
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró este sábado que cualquier intento de un buque militar de atravesar el estrecho de Ormuz se topará con una “dura resistencia”, al tiempo que reivindicó tener “plena gestión de inteligencia” sobre ese paso marítimo y sostuvo que solo se autoriza el tránsito de embarcaciones civiles bajo determinadas condiciones, según la radiotelevisión pública iraní.
Irán también negó la versión estadounidense sobre el supuesto paso de buques de guerra de EEUU por el estrecho, en una respuesta que vuelve a evidenciar el choque de relatos entre ambos países sobre quién controla de facto uno de los corredores energéticos más sensibles del mundo.
Teherán niega que barcos militares de EEUU hayan cruzado Ormuz y sostiene que cualquier tránsito armado sin su visto bueno encontrará respuesta
Frente a esa posición, el Mando Central de las Fuerzas Armadas de EEUU comunicó que dos destructores con misiles guiados, el USS Frank E. Petersen y el USS Michael Murphy, habían transitado por el estrecho de Ormuz y empezado a generar las condiciones para operaciones de desminado dentro de una misión más amplia para reabrir la navegación.
EEUU sostiene que ya ha iniciado operaciones
La versión del CENTCOM encaja con el discurso mantenido por Washington en las últimas horas, centrado en garantizar la reapertura del estrecho y en neutralizar la amenaza de minas marítimas. Distintos despachos publicados este sábado sitúan precisamente el control de Ormuz y la libertad de navegación como uno de los asuntos principales de las negociaciones abiertas en Pakistán.
La contradicción se agudizó todavía más después de que medios iraníes difundieran que fuerzas del país habían obligado a dar media vuelta a un destructor estadounidense que se aproximaba al estrecho, una afirmación que no aparece respaldada en los comunicados revisados del CENTCOM. A falta de verificación independiente completa, esa discrepancia obliga a atribuir cada versión a su fuente oficial.
| Clave | Versión de Irán | Versión de EEUU |
|---|---|---|
| Paso de buques militares | Amenaza con “dura resistencia” | Asegura que dos destructores ya transitaron |
| Control del estrecho | Teherán dice supervisarlo y autorizar solo ciertos pasos civiles | Washington afirma operar para reabrir la vía |
| Minas marítimas | Niega la narrativa de paso estadounidense | Dice preparar condiciones para el desminado |
Ormuz, eje de la presión negociadora
El estrecho de Ormuz se ha convertido en una de las principales bazas de presión de Irán en las conversaciones con EEUU. La agencia AP señaló este sábado que el control del paso marítimo forma parte del núcleo de la negociación, junto con las sanciones, el programa nuclear iraní y la arquitectura de seguridad regional.
El estrecho no solo es una ruta marítima crítica, sino también un instrumento de presión política y militar en las conversaciones entre Teherán y Washington
Ese pulso llega después de varias semanas de tensión militar en torno a la zona. El propio CENTCOM ya había advertido a finales de enero sobre maniobras navales de la Guardia Revolucionaria en el estrecho y en marzo acusó al régimen iraní de utilizar puertos civiles próximos a Ormuz para operaciones militares que amenazaban la navegación comercial.
La secuencia de este sábado revela así que, pese al marco negociador abierto en Islamabad, el terreno marítimo sigue siendo un espacio de confrontación directa entre ambos países. La amenaza iraní y la respuesta estadounidense refuerzan la idea de que cualquier avance diplomático dependerá también de quién logre imponer su relato y su capacidad de control sobre Ormuz.
El cruce de versiones deja, de momento, una certeza: el paso por Ormuz continúa condicionado por la tensión entre Irán y EEUU, incluso mientras ambos gobiernos mantienen abiertos canales de negociación.






