El presidente del país y el viceprimer ministro, entre otros, han recurrido a Internet para mostrar su desacuerdo con la decisión del mandatario. El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha quedado en evidencia este viernes al presenciar cómo la red social Twitter ha seguido con su actividad diaria en el país que dirige pese a que ayer ordenó su bloqueo y aseguró que “erradicaría” las redes sociales del territorio nacional alegando motivos de seguridad.
Según informa el corresponsal del Financial Times en Estambul los usuarios turcos de Twitter no sólo han recurrido con facilidad a diversas técnicas para evitar la censura, sino que además se han visto abanderados por algunos miembros del propio Gobierno como el presidente Abdullah Gul o el viceprimer ministro Bulent Aric, que han mostrado su desacuerdo con Erdogan en la propia red de microblogging. Incluso la prensa más cercana a las autoridades ha seguido recurriendo a Twitter para dar a conocer sus noticias.
Al filo de la medianoche del jueves, la Autoridad en Tecnologías de la Información y la Comunicación (BTK) procedió a bloquear Twitter en la Internet turca. El cierre venía precedido de tres sentencias judiciales y de una decisión de la Fiscalía. Pero también de las amenazas del primer ministro Erdogan pocas horas antes, cuando advertía que terminaría con la red social sin importar lo que diga al respecto la comunidad internacional.
Según un estudio reciente citado por el diario británico, Turquía es proporcionalmente el país más activo en Twitter del mundo hoy por hoy, con el 31% de sus 36,5 millones de internautas conectados a la red social. Los expertos locales explican que este uso se debe a la conciencia que tiene el ciudadano turco de que para informarse debe informarse en medios alternativos o extranjeros.







