El BCE de Mario Draghi ha cumplido con las previsiones de los analistas y ha optado por mantener tipos en mínimos históricos. Una opción que también tomaba el Banco de Inglaterra. El Banco Central Europeo (BCE) ha celebrado su primera reunión del año sin sobresaltos. Tal y como esperaba el mercado, el organismo monetario ha optado por mantener en el 0,25% los tipos de interés de la Eurozona, su tasa histórica más baja en la que se mantienen desde el pasado mes de noviembre.
La baja inflación que se registra en la Eurozona, que en diciembre se situó en el 0,8% según los datos adelantados por Eurostat, permite al organismo que preside el italiano Mario Draghi continuar con estos bajos tipos. Sin embargo, por el momento se descartarían nuevas medidas de estímulo como las que se vienen aplicando en EEUU y Reino Unido.
Precisamente, esta mañana en Londres el Banco de Inglaterra decidía mantener sin alteraciones en el 0,5% el precio del dinero, también en el mínimo histórico para la libra esterlina. Además, y siguiendo también el guión con que contaban la mayoría de analistas, la entidad monetaria británica ha apostado por aguantar su programa de recompra de bonos por 375.000 millones de libras.







