El Tesoro de EEUU ha advertido que si demócratas y republicanos no pactan un techo de deuda antes del 17 de octubre, el mundo volverá a experimentar una fuerte crisis financiera. Las autoridades económicas estadounidenses están preocupadas. El próximo 17 de octubre se agota el plazo para que los republicanos y los demócratas alcancen un acuerdo sobre el techo de la deuda del país. Sin ese pacto, EEUU suspenderá pagos. Un informe del Tesoro publicado este jueves advierte que, de alcanzar ese extremo, las consecuencias serán funestas.
Esas consecuencias que predice el Tesoro se resumen en una comparación: la crisis financiera que traerá consigo esa falta de acuerdo será comparable o peor que la del 2008. ¿Por qué? Porque los mercados de crédito podrían llegar a congelarse, devaluando el dólar y aumentando los tipos de interés de EEUU potencialmente. Además, el informe señala que las cicatrices que arrastra el sistema financiero desde la caída de Lehman Brothers todavía no están curadas. Reabrir las heridas es demasiado fácil.
«Es muy cierto que una suspensión de pagos podría, fácilmente, alcanzar las consecuencias descritas por el informe del Tesoro», dice Jan von Gerich, jefe de análisis de los mercados desarrollados en Nordea. «Sin embargo, y precisamente por ese mismo motivo, esa salida es muy remota», matiza, pese a que el ‘cierre’ del Gobierno de EEUU esta semana ante la falta de acuerdo de demócratas y republicanos en torno a los presupuestos ha aumentado la preocupación de los inversores. Por este motivo, el experto advierte que en las próximas semanas podría observarse más volatilidad –ergo: tensión- en los mercados.
También lo piensa así el empresariado. De hecho, a principios de esta semana salió a relucir una misiva firmada por más de 250 grandes compañías pidiendo una solución rápida a los problemas fiscales, porque estos «crean aún más incertidumbre para la economía de EEUU».
Según explica Estela Santos Mazo en su blog de Expansión, en el ojo de todos ellos están los bonos del Tesoro, posible termómetro del bloqueo presupuestario. «Al ser un instrumento de referencia en todo el mundo y estar considerado como una inversión refugio, la suspensión de pagos podría provocar un tsunami internacional», comenta esta experta que, sin embargo, también matiza sus advertencias al argumentar que «es cierto que podría suceder lo contrario, pues la última vez que EEUU se acercó peligrosamente a la quiebra, los inversores acudieron en masa al mercado de bonos estadounidense».







