Los bajos sueldos y las pésimas condiciones de trabajo de una amplia mayoría de los jóvenes en prácticas han hecho sonar las alarmas en el Parlamento Europeo. El organismo, preocupado por la situación que afecta a un gran número de becarios del Viejo Continente, ha propuesto la creación de un marco europeo para la calidad del aprendizaje y la formación.
La iniciativa pretende establecer unos criterios mínimos en materia de remuneración salarial, condiciones de trabajo y de seguridad social, según ha indicado en un comunicado la Eurocámara, que se muestra muy crítica con las actuales circunstancias laborales de los becarios.
El organismo comunitario incluso llega a apuntar en el texto remitido que el objetivo de su propuesta es “evitar la explotación de los jóvenes en prácticas”. Un problema que se suma a la elevada tasa de desempleo juvenil, que alcanza en Europa el 23% y en España el 55,9%.
A este respecto, desde Estrasburgo se mantiene que para acabar con los obstáculos que se interponen en el futuro de los más jóvenes no son suficientes los programas de garantía impulsados. Por ello, el Parlamento Europeo aprobó la semana pasada dos resoluciones en las que propone medidas para luchar contra el desempleo juvenil.
Además de la creación del marco de garantía para los becarios, los eurodiputados han apuntado la necesidad de ampliar los programas de garantía juvenil, que deben asegurar a los jóvenes una formación o un trabajo después de un periodo de desempleo de cuatro meses, hasta los 30 años.
La Eurocámara ha solicitado además a los Estados miembros, según recoge el comunicado, que eliminen todas las barreras a los jóvenes europeos que quieran realizar prácticas transfronterizas y mejoren las posibilidades de movilidad entre los jóvenes.






