Los empleados de varias cadenas de restaurantes de comida rápida de siete ciudades estadounidenses han convocado una jornada de huelga para protestar por los bajos salarios que reciben.
Los trabajadores exigen una subida salarial de hasta 15 dólares la hora a la vez que piden una representación sindical que los incluya. Muchos de estos empleados sólo se les paga el salario mínimo federal de 7,25 dólares la hora, según informa la cadena estadounidense CBS.
Esta jornada de cese de funciones está prevista en las franquicias de McDonalds, Burguer King, Domino, KFC y Wendy de las ciudades de Chicago, Detroit, Flint, Michigan, Kansas City, Missouri, Milwaukee, Nueva York y San Luis.
Los expertos insisten en que si bien algunos datos dan muestra de que la confianza en la economía es mayor cada vez más entre los consumidores, una gran clase de trabajadores está al borde de la pobreza con salarios muy bajos y sin beneficios en EEUU.






