Los responsables políticos de Portugal se han puesto este martes de acuerdo para reclamar a la Unión Europea el «equilibrio» con el que poder compaginar políticas de «disciplina financiera, solidaridad y estímulo a la actividad económica».
Esta fue la principal conclusión a la que ha llegado el Consejo de Estado luso, órgano asesor convocado de manera extraordinaria por el presidente del país, Aníbal Cavaco Silva, y que reúne a sus más importantes autoridades, entre ellas al primer ministro, al líder de la oposición y a los antiguos jefes de Estado.
El encuentro, que se prolongó durante siete horas, comenzó ayer por la tarde y concluyó esta madrugada con la publicación de un comunicado en el que se apuesta por «profundizar en la unión económica y monetaria» en el seno de la UE al mismo tiempo que se crean «condiciones para que sus miembros enfrenten con éxito el paro y reconquisten la confianza de sus ciudadanos».
Las personalidades del entramado político luso coincidieron en la importancia de reforzar a nivel comunitario la coordinación de las políticas económicas y crear «un instrumento financiero de solidaridad destinado a apoyar las reformas estructurales» de cada país, dirigidas a aumentar su competitividad para fomentar el crecimiento. Abogaron, asimismo, por la creación de una «unión bancaria», que consideró «un paso clave para corregir la actual fragmentación de los mercados financieros de la zona Euro».







