El Ministerio de Asuntos Exteriores destituye al cónsul español en Boston después de que éste cerrase las oficinas diplomáticas tan sólo dos horas después del atentado, sin proporcionar ninguna línea de comunicación de emergencia, según ha adelantado El Mundo.
Los atentados de Boston no dejaron ninguna víctima española, pero bien podía haber sido el caso, dado que había registrados en la carrera hasta 91 corredores españoles, muchos de ellos turistas que iban acompañados de sus familias. Ello descontando que hay cerca de 4.000 residentes en la ciudad procedentes de España. Sin embargo, el cónsul español cerró las oficinas poco después del atentado.
Su excusa, según explicó a Marca, es que «era la hora» del cierre. Pablo Sánchez-Terán echó la llave a las oficinas de su consulado dos horas después del estallido de las bombas. T ras conocerse el hecho ha sido objeto de fuertes críticas en Twitter. Además, tampoco facilitó ningún canal de información o número de teléfono de emergencia, según se ha podido saber.
Sánchez-Terán y la polémica son viejos conocidos. Cuando el diplomático era cónsul en la ciudad argentina de Córdoba afirmó, con motivo de las celebraciones del Día de la Hispanidad, que “mucho peor estarían o estaríamos bajo las civilizaciones incaicas, aztecas, mapuches, sioux, apaches, que han sido idealizadas por historiadores y antropólogos, cuando es bien conocida su división de castas y su carácter imperialista y sanguinario”. Sus declaraciones levantaron muchas críticas.







