El presidente del Consejo Europeo, Hermann Van Rompuy, ha anunciado esta tarde que los Veintisiete han alcanzado un acuerdo sobre el marco presupuestario de la UE para los próximos siete años. Alemania y Reino Unido han conseguido que se recorte el Presupuesto.
Tras más de 15 horas de negociaciones, Van Rompuy presentó una propuesta que los 27 líderes europeos llevaban estudiando desde las 6.30 de la madrugada. Los analistas interpretan el acuerdo como una victoria del Reino Unido y de los contribuyentes netos al presupuesto comunitario. El primer ministro británico, David Cameron, podrá volver a Londres y presumir ante su electorado más euroescéptico de haber domado los deseos de los «despilfarradores» del euro.
La propuesta que Van Rompuy se sacó de la manga a primera hora de la mañana es un juego de contabilidad imaginativa con el que trata de contentar a todos: plantea un techo máximo de compromiso de gastos de 960.000 millones de euros —13.000 millones menos que los de su propuesta anterior—. Sabedor de que los halcones del ahorro británicos no se iban a contentar con ese recorte, el belga ha reducido hasta 908.000 millones el tope de pagos.
Pero incluso en el caso de que los Veintisiete aceptaran este borrador, es difícil que obtenga la aprobación final, porque el Parlamento Europeo –que por primera vez tiene derecho de veto- ya anunció, por boca de su presidente, Martin Schulz, que no aceptaría una diferencia tan grande entre compromisos y pagos. Si los líderes dan su visto bueno, esta será la primera vez que el dinero del que dispondrá la UE para un septenio (2014-2020) sea inferior al del periodo anterior (2007-2013).






