Más del 60% de los puertorriqueños votaron ayer a favor de que la antigua colonia española se convierta en el Estado número 51 de EEUU. Aunque los ciudadanos de la Isla no pudieron ayer votar por Barack Obama o Mitt Romney sí que fueron consultados sobre la fórmula de vinculación con Washington que preferían para su país.
Las opciones entre la que los boricuas tuvieron que escoger fueron mantenerse como Estado Libre Asociado -estatus de que goza desde 1952-, la independencia total y soberana y la integración de pleno en la Unión. A favor de la ruptura con EEUU tan solo votó un 5% del electorado, mientras que un tercio se inclinó por seguir como desde hace 60 años. Lo curioso del caso es que esta opción era la que había resultado vencedora en las anteriores consultas de soberanía, celebradas en 1967, 1993 y 1998.
A pesar de todo, la consulta no es vinculante y cualquier decisión sobre la soberanía de Puerto Rico debe emanar del Congreso estadounidense, donde sin embargo los boricuas no tienen representación alguna ni tienen voto. Es así que los puertorriqueños tampoco tienen derecho a voto en las presidenciales que los hoy por hoy 50 Estados de la Unión sí celebraron.







