Islandia sigue aportando a la economía global unas cifras envidiables. Según los datos del mes de octubre, el paro en la isla del Atlántico septentrional se ha reducido hasta el 5%. En mayo de 2010 -cuando tuvo lugar el primer rescate de Grecia, año y medio después de la quiebra de los bancos islandeses- esa tasa se situaba en el 12%.
Así, según los datos proporcionados por la Oficina de Estadística de Islandia, la población activa asciende ahora a 180.700 personas, de las que solo 9.000 no tienen empleo. La tasa de paro masculino se quedó en el 4,3% frente al 5,5% de hace un año mientras que el paro femenino, algo más elevado, también ha caído desde el 6,4% hasta el 5,7%.
Estos buenos datos de empleo y el crecimiento económico sostenible ha llevado a la agencia de rating Standard & Poor´s a confiar más en Islandia que en España. Aunque en ambos casos se mantiene la misma nota, tan sólo a un paso del «bono basura» (BBB), la perspectiva de Islandia es estable frente a la negativa española.
Ahora mismo, reconoce la agencia estadounidense, Islandia está respaldada por una económica «próspera y flexible» gracias a su «capacidad institucional» para afrontar los problemas financieros que han sacudido el país. En consecuencia, se ha creado empleo y un crecimiento económico fuerte.
Todo ello sucede tras la contracción de un 10% que sufrió la economía del país entre 2009 y 2010. El PIB se ha comenzado a recuperar como también lo ha hecho la demanda doméstica islandesa, que ha impulsado el déficit a la baja hasta el 5,4% del PIB frente al 10% de años atrás.







