Cuatro de las petroleras más grandes del mundo Exxon, Conoco, BP y TransCanada han anunciado su intención de construir un gasoducto que atraviese Alaska, cuya longitud superará las 800 millas y que tendrá un coste estimado de 65.000 millones de dólares.
La intención de las compañías es conseguir que el gas que se produce en el área norte del país, llegue a la zona sur en la que hay instalaciones portuarias preparadas para servir de plataforma a las exportaciones de hidrocarburos que tienen como destino a Asia.
El pacto entre estas empresas unifica los planes que habían hecho por separado y en los que se contemplaba la construcción de dos líneas diferenciadas que competirían entre sí.
El proyecto tardará más de una década en estar finalizado, según los cálculos de sus propios promotores que admiten que tendrán que enfrentarse a muchos obstáculos tanto técnicos, como legales, políticos o financieros.







