En una nueva muestra de su actitud poco colaboradora, el Bundesbank manifiesta ahora serias reservas sobre los planes de la Comisión Europea de separar claramente el negocio de los bancos minoristas, autorizados a tomar depósitos de clientes, del de los bancos de inversión, cuyo negocio está más centrado en los mercados financieros.
El proyecto de Bruselas, basado en las conclusiones de un Comité de Expertos, dirigido por el gobernador del Banco de Finlandia, Erkii Liikanen, tiene como objetivo reconducir al sector de la banca minorista hacia un modelo de negocio menos emocionante y más fácil de supervisar.
Pero el Banco Central alemán no está de acuerdo con la idea. Considera que la separación completa de los negocios dejaría ‘desvalidos’ y sin soporte a los bancos de inversión que podrían quebrar más fácilmente. Y asegura que, normalmente, cuando una de estas instituciones cae todo el sector acusa el golpe.







