A pocas horas de que se conozcan los resultados de los exámenes que la auditora estadounidense Oliver Wyman ha realizado a 14 grupos bancarios españoles, desde Wall Street ya se ha echado tierra sobre las cuentas alegando que éstas podrían no responder a la cruda realidad. Buena parte de estos ataques proceden de fondos buitre que quizá podrían estar planteándose participar en el ‘banco malo’, y que estarían buscando así tirar su precio de entrada.
Ron D’Vari, CEO del fondo NewOak Capital Advisors, afincado en Nueva York, ha hecho unas declaraciones a la agencia Bloomberg este mismo viernes en las que insiste sobre lo importante que es el hecho de que las cuentan sean realistas en cuanto a los activos tóxicos de la banca. “Si la gente entra en una cocina y ve una cucaracha, automáticamente asumirá que hay otras diez escondidas en algún lado, y ese es el problema que España tiene con los bancos, ha explicado esta persona.
Desde Nordea, sin embargo, son optimistas. En una nota a sus clientes remitida por el banco escandinavo esta mañana se explica que probablemente el agujero de la banca española que se desvele este viernes sea «notablemente menor» a los 100.000 millones de euros que solicitó el Gobierno a Bruselas antes de verano. Las estimaciones oscilan entre los 40.000 millones de euros y los 62.000 millones de euros.







