La compañía petrolera Royal Dutch Shell ha optado por aplazar hasta el próximo año su proyecto de iniciar un extenso programa de exploraciones petrolíferas en Alaska. Un proyecto que iba a ponerse en marcha este mismo mes.
La causa del retraso se relaciona con la rotura de una parte básica del sistema que iba a emplearse en la exploración y que no habría sobrevivido a las últimas pruebas de resistencia que iban a llevarse a cabo.
La demora puede suponer un duro golpe para la estrategia de futuro de la compañía que, según una información publicada por la agencia Dow Jones, ha empleado cerca de seis años y 4.500 millones de dólares en este plan.