Cada vez son más las voces que se muestran en contra del proyecto oficial que podría permitir que la edad mínima para votar sea de 16 años en Argentina. Mañana se tratará este asunto en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, que parece que será algo movido.
Las desavenencias son el pan de cada día en el ámbito político. Lo que no es tan usual es que se escuchen voces contrarias dentro del propio Gobierno, pero esto fue precisamente lo que ocurrió ayer en Argentina. La directora nacional para Adolescentes Infractores a la Ley Penal, expresó su rechazo a esta iniciativa, que tildó de “adultización apresurada” de los jóvenes, a la hora de “ejercer derechos y de soportar penas”.
Robles, que forma parte del Ministerio de Desarrollo Social, encabezado por la hija de la presidenta Fernández, Alicia Kirchner, ha considerado que “esta idea no es recomendable, pues la juventud es un momento de moratoria para permitirles cierta irresponsabilidad”.
En cualquier caso, la directora no ha sido la única que criticado esta propuesta por parte del Gobierno argentino. La diputada por La Rioja, Griselda Herrera, ha señalado que no comparte el proyecto, “ni siquiera desde la primera fase de discusión”.
Tal ha sido el impacto de esta iniciativa en la sociedad argentina que incluso personas que no pertenecen al ámbito de la política han querido compartir su opinión, como el periodista Marcelo Tinelli. Para él, los jóvenes de 16 años, “son muy chicos todavía”.







