Muchas multinacionales ya no se encuentran en Grecia. Han recogido sus libros de contabilidad, han vendido sus inversiones en el país mediterráneo y se han marchado. Quedarse en el país ya no sólo no es rentable; también es peligroso. Sin embargo hay algunas excepciones. Delhaize, la distribuidora de alimentos belga, es una de ellas.
Propietaria de la cadena de supermercados locales Alfa Beta, que durante el segundo trimestre del año ha abierto seis nuevos establecimientos en el país, los directivos de Delhaize explican que sus planes no encierran una retirada de Grecia. Más bien todo lo contrario: quieren ampliar su red de 259 locales en el futuro.
Los directivos de Delhaize explican que su éxito en un país en el cual la economía cayó un 6,2% en el segundo trimestre del 2012 se debe a varios factores: el presentarse ante el público griego con una marca local, la reducción de precios llevada a cabo y el acceso a una mejor financiación que sus competidores griegos.
«Alfa Beta forma parte de un grupo cuyas finanzas son fuertes, cuando la mayoría de nuestros competidores en la región se encuentran en una situación de debilidad extrema que ha llevado a que muchos de ellos no puedan pagar a proveedores», ha explicado Pierre Bouchut, uno de los directivos de Delhaize. «Evidentemente, cuando un cliente ha visitado en repetidas ocasiones un supermercado sin productos es más sencillo que éste cambie de sitio», añade.
A diferencia de otras multinacionales en este área, como pueden ser Tesco o Carrefour (quien ya anunció hace unos meses que saldría de Grecia), que se presentan ante el público con su nombre original, Delhaize aterriza en los países a los que llega con un proyecto estrechamente vinculado a ese territorio.







