Bruselas pretende que el BCE se convierta en el supervisor de todos los bancos de la eurozona, en contra del criterio defendido por Alemania, que se oponía a que la institución presidida por Mario Draghi extendiera su capacidad de vigilancia a las cajas de ahorros y entidades cooperativas germanas, al considerar que no tenían relevancia sistémica.
Según publica el diario germano Handelsblatt, que cita fuentes comunitarias, “la Comisión Europea quiere que el BCE supervise a todos los principales bancos de la eurozona, incluidas las cooperativas de crédito y las cajas de ahorro”.
De acuerdo con este plan, los bancos centrales nacionales, como el Bundesbank o el Banco de España, serían responsables de la supervisión del día a día de las entidades, mientras que el BCE podría intervenir en caso de apreciar “riesgos peligrosos”, señala el periódico.
La canciller alemana, Angela Merkel, había defendido en la cumbre europea de finales de junio que sólo apoyaría la posibilidad de que el BCE se encargara de supervisar a los 25 mayores bancos de la zona euro.







