Alemania se enfrenta a un panorama económico sombrío. A la caída de las exportaciones que se conoció ayer se suma un frenazo en el consumo de los hogares que parece anticipar una contracción de la mayor economía del mundo en la segunda mitad del año.
“Cada vez hay más indicios que sugieren que la economía alemana se contrajo en el segundo trimestre”, según el economista de Commerzbank Ulrike Rondorf recogidas por la Agencia alemana de prensa (DPA).
Los analistas habían esperado que un repunte en la demanda interna podría ayudar a contrarrestar la amenaza que representa para la economía germana el descenso de las exportaciones y la crisis en la que se encuentran inmersos algunos de los principales socios comerciales de Alemania.
Pero las cifras dadas a conocer por la oficina de estadísticas mostraron que el pasado mes de junio las ventas minoristas cayeron por tercer mes consecutivo.
Subrayando el débil desempeño de la demanda interna alemana, las cifras del miércoles mostraron que las importaciones cayeron un 3%, por encima de lo esperado, en junio. Las exportaciones aumentaron un 7,4%.







