El banco británico Standard Chartered llevó a cabo transacciones por valor de 250.000 millones de dólares con bancos iraníes durante los últimos siete años, una violación continuada de leyes federales contra el lavado de dinero, según ha señalado el regulador de Nueva York, que ha advertido que la filial en EEUU puede ser suspendida para operar en el Estado.
Las acciones de Standard Chartered Bank se desplomaban hoy un 19% en la Bolsa de Valores de Londres tras revelarse esta noticia. El banco emplea a 90.000 personas en todo el mundo y está centrado principalmente en los mercados asiáticos.
El Departamento de Servicios Financieros del estado de Nueva York reveló ayer que durante casi diez años, el banco, uno de los cinco más importantes del Reino Unido, escondió a las autoridades reguladoras cerca de 60.000 transacciones secretas que le proporcionaron cuantiosos beneficios.
La entidad ha comunicado que el 99,9% de las transacciones con Irán cumplen la regulación del Tesoro estadounidense, y que el total de las que estaban fuera apenas representaron 14 millones de dólares.
El año pasado, el Gobierno de EEUU aumentó la presión sobre el sistema bancario de Irán al identificarlo como “jurisdicción de preocupación prioritaria por lavado de dinero”, incluido el Banco Central, las entidades privadas y sus subsidiarias que operan fuera del país.







