La mitad de los 1.200 millones de personas que viven en India se han quedado sin electricidad hoy a causa de los problemas experimentados por la red de suministro en más de doce estados del país. Es el segundo gran apagón que se produce desde este lunes y el más grave de la última década.
La interrupción en el suministro eléctrico se ha producido desde el estado de Assam (junto a China) hasta los desiertos del estado de Rajastán, pasando por la cordillera del Himalaya.
En Calcuta y Delhi hay trenes que no pueden continuar su recorrido y miles de personas tuvieron que salir del metro de la capital cuando, de repente, se quedó parado a la hora del almuerzo. Los edificios de oficinas han tenido que usar generadores que funcionan con diésel y se han producido grandes atascos en las calles.
El ministro de Energía, Sushilkumar Shinde, ha afirmado que habrá que esperar «una hora o una hora y media». «Mientras tanto, estamos intentando restablecer los servicios de tren y metro y otros servicios esenciales», ha declarado a los medios de comunicación.
Este lunes, millones de personas habían sufrido de madrugada lo que las autoridades indias calificaron como el «peor apagón» en diez años, aunque en este caso solo falló el sector norte del suministro, con siete regiones afectadas.







