El presidente de Francia, François Hollande, y el primer ministro italiano, Mario Monti, han hecho este martes un llamamiento a favor de la defensa, de la consolidación y el refuerzo de la zona euro, en la que consideraron que ha habido «progresos significativos» en las últimas semanas.
Tras la comida de trabajo que mantuvieron en el Palacio del Elíseo, Hollande ha indicado que ambos líderes han insistido en su voluntad de hacer «todo» para que las decisiones del Consejo Europeo de junio se apliquen, y para que la eurozona «sea defendida, preservada, consolidada y se pueda trabajar por su integridad».
Los dos han considerado también que el apoyo a la continuidad de la moneda única mostrado por el presidente del Banco Central Europeo (BEC), Mario Draghi, o por la cancillera alemana, Angela Merkel, es «señal de que la zona euro quiere preservar lo que representa, es decir, una moneda única capaz de dar a Europa coherencia y un proyecto».
El tecnócrata italiano, que ha comparecido igualmente ante la prensa al término de esa comida que se prolongó más de hora y media, ha coincidido «palabra por palabra» en lo expresado por el jefe del Estado galo y en la opinión de que se está dando un «gradual esclarecimiento de las perspectivas de estabilidad de la eurozona».
Pese a la comentada mejora ha calificado, no obstante, de vital «para todos y cada uno de nosotros» esa estabilidad, la aplicación de las decisiones del Consejo Europeo y la capacidad de la zona euro para «contribuir al crecimiento económico y social de Europa», por lo que ha subrayado que sus integrantes no se pueden permitir «ni un minuto de desatención».







