Angela Merkel ha hablado alto y claro este viernes en Roma: el rescate de los bancos españoles debe estar garantizado por el Estado español, para asegurarse de que los acreedores -principalmente, aunque no sólo, bancos alemanes- cobran su dinero en cualquier caso.
La determinación de la canciller alemana contrasta con las palabras emitidas desde el Fondo Monetario Internacional (FMI). De la mano de su directora gerente, Christina Lagarde, el Fondo se ha pronunciado a favor de que los bancos más débiles en Europa puedan recapitalizarse directamente desde los mecanismos de rescate europeos, sin que el Estado deba inmuscuirse en el proceso.
Además, Merkel, junto al presidente francés, François Hollande, el presidente español, Mariano Rajoy y el primer ministro italiano, Mario Monti, ha anunciado una propuesta para que la Unión Europea promueva un plan de crecimiento económico con inversiones por valor de entre 120.000 y 130.000 millones de euros, equivalente al 1% del PIB de la UE.







