El Banco de Inglaterra podría acordar mañana finalizar su programa de compra de deuda, al apreciar signos de recuperación económica y después de haber invertido 125.000 millones de libras (casi un 10% del PIB británico).
Los créditos a pequeños empresas han crecido un 23%, las hipotecas alcanzaron en junio sus niveles más elevados en 14 meses, y de fondo, el precio de la vivienda encadenó en julio su tercer mes consecutivo de subidas.
Los analistas consultados por Reuters, y las firmas de inversión de Reino Unido sondeadas por Bloomberg, coinciden a la hora de ver improbable una extensión de este programa. Aunque apuntan que la institución no descartaría reanudarlo meses después si es necesario.







