El consejo del Banco Central Europeo (BCE) ha realizado una llamada a los bancos del Viejo Continente para que el próximo miércoles acudan en masa a la macrosubasta de liquidez (la segunda en tres meses) que está organizada. A corto y medio plazo, esta será la última.
El llamamiento lo ha realizado Ewald Nowotny, el consejero austriaco de la autoridad monetaria europea: «Creo que el consenso general en el consejo del BCE es que ya hemos puesto a disposición un abanico de medidas considerable. Ahora queda esperar y ver cuáles son los efectos de estas medidas y su conexión con el desarrollo de los acontecimientos económicos».
El BCE ya subastó 489.000 millones de euros a mediados de diciembre. Los bancos acudieron a la subasta siendo conscientes de que ese dinero lo tendrían que devolver en un plazo de tres años al 1% de interés. Se espera que en esta próxima subasta se coloquen entre 400.000 y 650.000 millones de euros adicionales, según los diferentes informes que circulan por los mercados.
En total, la cifra parece que va a superar el medio billón de euros. Con este dinero las entidades financieras europeas tienen resuelto, en teoría, el problema de liquidez. Y con ese flanco cubierto, deberían resolver sus problemas de solvencia. Esa es la intención final del BCE.
No obstante, lo que ha logrado la primera inyección -la de diciembre- hasta el momento es que estas instituciones financieras acudan en masa a las subastas de deuda soberana, pero no ha conseguido que se abran las líneas de crédito. El BCE espera que los bancos que más dinero tomen prestado sean los italianos y los españoles.







