La economía de Japón se contrajo un 2,3% en el cuarto trimestre (entre octubre y diciembre de 2011) en comparación al mismo período del año pasado. La bajada registrada se encuentra por encima de la prevista por los analistas, que apuntaban a un descenso cercano al 1,4% en tasa interanual y del 0,4% respecto al trimestre anterior, en comparación al 0,6% obtenido.
El Gobierno achacó parte del retroceso a los efectos de las inundaciones en Tailandia, que supusieron un revés para las empresas niponas con producción en ese país, entre ellas las del potente sector del motor.
La economía nipona también se vio afectada entre octubre y diciembre por la apreciación del yen frente al euro y el dólar, que perjudica a las exportaciones de Japón, así como por la debilidad de la demanda exterior en medio de la crisis de deuda en Europa y la incertidumbre económica global.
En el trimestre precedente, el PIB nipón había registrado un crecimiento del 5,6% a ritmo anual y del 1,7% respecto al período entre los meses de abril y junio gracias a la mejora de las exportaciones y de la producción, lo que supuso entonces el primer avance de la economía después de tres trimestres de contracción.







