Los parqués europeos se han apuntado este miércoles su segunda sesión consecutiva a la baja con la mirada puesta en la otra orilla del Atlántico. Allí, ya con la sesión neoyorquina cerrada, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, podría dar nuevas pistas sobre los próximos movimientos del banco central. Londres se ha llevado la peor parte de esta sesión bajista, golpeado por un dato del PIB peor de lo esperado.
El índice de referencia del parqué londinense, el Ftse 100, se dejaba pocos minutos antes de la apertura un 0,7% después de haberse conocido que la economía británica se contrajo en dos décimas en el último trimestre de 2011, cuando las previsiones menos optimistas esperaban un retroceso del 0,1%.
La plaza italiana de Milán era la segunda que más se dejaba al cierre de esta edición, más de medio punto porcentual en línea con el parqué madrileño. Dos bancos se colocaban en la cabeza del Ftse Mib: Popolare y Monte dei Paschi di Siena celebraban con alzas del 11% y el 7% respectivamente que han alcanzarán los requisitos de capital de la Autoridad Bancaria Europea sin necesidad de recurrir a aumentos de capital.
El retroceso de la renta variable se dejaba notar también en el mercado de divisas. El euro, temeroso de las medidas que Bernanke pueda anunciar esta tarde, se distanciaba del cambio de los 1,30 dólares.
Sin embargo, no era la única de las monedas más negociadas que perdía posiciones. La libra, golpeada por el dato del PIB del cuarto trimestre, perdía un 0,3% frente a la divisa norteamericana, con la que fijaba un cambio de 1,55 dólares. Cada uno de éstos, a su vez, lograba un cambio de 78,19 yenes.
En las materias primas, la calma era la tónica dominante una sesión más. Los leves repuntes que los metales se anotaban al cierre de los parqués se debían, según los expertos, al leve retroceso de la moneda única europea. La onza de oro se apeaba en un dólar de la frontera de los 1.600. Mientras, la de plata se negociaba a 32 dólares.
El petróleo apenas se encarecía en un 0,2% en sus dos referencias fundamentales. El barril europeo de tipo Brent se pagaba a 110 dólares. Por 99,08 billetes verdes se podía adquirir uno americano de Texas.







