Tras la espectacular subasta de hoy en la que el BCE ha concedido a 583 bancos medio billón de euros al 1% que no tendrán que devolver hasta dentro de tres años, muchos operadores de los mercados comentaban hoy que Draghi le ha querido devolver el favor a la industria financiera, porque sin su presión el ex empleado de Goldman Sachs no hubiera llegado a la cúpula de la autoridad monetaria europea.
De hecho, en algunos actos celebrados hoy por expertos financieros en distintos puntos del Continente se aseguraba que con la subasta de hoy, el BCE regala tiempo y dinero a los bancos europeos para que arreglen sus problemas de solvencia. Las excusas, por supuesto, son otras. El aluvión de liquidez tendría que tener como destino los prestámos a pequeñas y medianas empresas.
En cualquier caso, según otros rumores de mercado, la única condición no escrita que tendrían que cumplir los bancos ahora sería mantener en calma el mercado de deuda hasta el próximo 30 de enero, día en el que, según un anuncio realizado hoy por Van Rompuy habrá una nueva Cumbre de Jefes de Estado.







