La agencia especializada Bloomberg ha lanzado una advertencia a la canciller de Alemania, Angela Merkel: cuidado con arruinar a sus socios europeos, que además son a su vez buena parte de sus mejores clientes. De hacerlo, la industria exportadora de Alemania (que supone la mitad del PIB germano) sufrirá por partida doble.
En primer lugar sufrirá porque agotará la capacidad de consumo de estos países. Desde lugares como España o Italia cada vez fluirá menos dinero para adquirir productos alemanes -por ejemplo; automóviles- y eso conllevará un decrecimiento de las exportaciones desde el motor centroeuropeo. Además, según los institutos de investigación teutones los mercados emergentes aún no podrían suplantar a la zona del euro a modo de socio comercial de Berlín.
En segundo lugar el sufrimiento para la industria exportadora germana llegará de forma indirecta y a medio o largo plazo. Y ése es el punto fuerte de la teoría barajada por los expertos consultados por Bloomberg: una vez convertidos en copias de Alemania tras llevar a cabo enormes recortes, los países periféricos de la zona del euro podrían generar una industria exportadora potente y muy competitiva que anule el potencial teutón fuera del Viejo Continente.
Para la prestigiosa agencia de noticias los países más peligrosos en este sentido desde la óptica de Berlín son España e Italia. Ambos estados pueden alcanzar una gran capacidad productiva y cuentan con empresas de fuerte presencia internacional.







