La polémica Stop Online Piracy Act (SOPA) “dará al gobierno de EEUU el poder de censurar la Red usando técnicas similares a las que utilizan en China, Malasia o Irán”. Esta es la opinión que algunos emprendedores exitosos de Silicon Valley han vertido en una carta abierta a Washington, que apareció ayer en The New York Times, The Washington Post y otros medios, coincidiendo con la reunión del comité de votación.
“Todos nosotros hemos tenido la buena suerte de fundar compañías en Internet en el marco de una regulación que promovía las ideas emprendedoras y la innovación”, reza la misiva firmada por el cofundador de Google, Sergey Brin; el cofundador de Twitter, Jack Dorsey; el cofundador de PayPal, Elon Musk; el cofundador de Yahoo, Jerry Yang; el fundador de Wikipedia, Jimmy Wales; por citar sólo a los más conocidos.
La ley de protección de IP y la SOPA, que “surgió como un bien intencionado esfuerzo por controlar la piratería online”, según la carta abierta suponen una amenaza porque requieren que los proveedores de servicios monitoricen a sus usuarios y su actividad, niegan a los propietarios el derecho a un proceso legal, dan al gobierno de los EEUU un poder de censura brutal y minan la seguridad online.
Según Chris Dodd, director de la Asociación de Cine de América, “cuando China le dijo a Google que tenían que bloquear algunos sitios”, la compañía accedió. Este comentario ha dado mucho de qué hablar, y Dodd se desdijo de estas palabras en una comparecencia reciente, y aseguró que es “imposible comparar el cierre de páginas extranjeras ilegales con las políticas de ciertos gobiernos represores”.
La discusión sobre la aprobación de la ley continuará hoy y previsiblemente a principios del año que viene, tras el periodo vacacional, teniendo en cuenta que, de 60 alegaciones propuestas, se discutieron menos de 10 en algo más de siete horas.
En esta reunión, que consideraba una versión ligeramente modificada de la SOPA, denominada 2.0, una de las alegaciones más relevantes fue la del representante Darrel Issa, que habría eliminado algunos de los puntos más controvertidos de la ley, como el relativo a la seguridad de las DNS. Otros detractores, como la representante Zoe Lofgren, afirmaban que la SOPA será “inefectiva”, porque “que un sitio desaparezca de un buscador no quiere decir que lo haga de la Red”.
Por su parte, el representante Lamar Smith, principal impulsor de la SOPA, ha dicho que “el problema de las páginas ilegales es una realidad que causa pérdidas de cientos de millones de dólares cada año”. Además, añadió que “los ciudadanos estadounidenses son los que más tienen que perder si no se aprueba la ley”, porque “EEUU produce más propiedad intelectual que cualquier otro país”, aseguró Smith.







