El Reino Unido ha puesto condiciones para aumentar su contribución al Fondo Monetario Internacional (FMI) con el fin de afrontar la crisis de deuda en la zona del euro. Desde Londres, fuentes del Gobierno de David Cameron han asegurado que si los británicos contribuyen a la ayuda, lo harán con la condición de que el cortafuegos no sólo se limite a la divisa comunitaria.
Los países de la zona del euro indicaron la semana pasada que esperan que los 27 países de la Unión Europea (UE) hagan un aporte adicional de 200.000 millones de euros al FMI para ayudar a afrontar la crisis, si bien no especificaron cuál sería el aporte de cada uno.
Según el diario económico Financial Times, la aportación extra del Reino Unido supondría casi 30.000 millones de libras (35.000 millones de euros), pero Downing Street quiere limitarlo a los 10.000 millones de libras (11.800 millones de euros) ya aprobados por el Parlamento.
Un portavoz del Tesoro británico puntualizó hoy que el Reino Unido no hará ninguna contribución hacia un fondo del que solo pueda beneficiarse la zona del euro, si bien aseguró que «está dispuesto a incrementar los recursos del FMI junto con otros países de todo el mundo a fin de ayudar a cualquier país en problemas».







